Aspectos generales de la alergia al cacahuete. Preguntas y respuestas

Buenas tardes,

Os adjunto este link  el cual responde a algunas preguntas generales sobre este tipo de alergia:

http://salud.univision.com/es/alergias/alergia-al-cacahuate-man%C3%AD

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Consultas médicas

Fuimos a nuestro pediatra de la Seguridad Social. Al explicarle lo sucedido nos dijo que en estos casos, al estar claro el origen de la alergia y teniendo en cuenta la edad del niño, no procedía ir al especialista ni realizar ningúna prueba. Únicamente nos advirtió que al no saber en qué nivel de alergia se encontraba, debíamos evitar cualquier contacto con el cacahuete, así como cualquier fruto seco sin cáscara,  tampoco podía comer productos con trazas, grasas y/o aceites vegetale sin detallar, helados, galletas, bollería, nocilla, etc, etc, etc. Eso sí, nos recetó este jarabe para que se lo suministráramos en caso que le volviera a dar la alergia. Entonces deberíamos acudir al hospital o a la consulta.

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La verdad es que no nos convenció mucho así que fuimos a un alergólogo  privado.  Elaboró un completísimo informe  con toda la información que nos solicitó sobre la reacción alérgica que había tenido. Paso siguiente  le hizo una prueba cutánea la cual corroboró  la alergia al grupo de frutos secos y cacahuetes y descartó, por el momento, alergia a otros alimentos. Posteriormente le realizaron un análisis de sangre para mostrar si hay anticuerpos, qué niveles de alergia tiene y a qué frutos secos.

En estos momentos estamos a la espera de estos resultados.  Os iré informando….

Hasta pronto

AUMENTA LA ALERGIA INFANTIL A LOS FRUTOS SECOS EN NAVIDAD

Os dejo esta notícia de la web: guiainfantil.com

Los casos de alergia a los alimentos se ha duplicado en los últimos diez años y actualmente afecta al 5 por ciento de la población infantil y al 8 por ciento de los adultos. La llegada de la Navidad es un momento propicio para tomar medidas preventivas contra las alergías alimentarias ya que buena parte de estas reacciones están provocadas por los frutos secos, un ingrediente que no falta en la mayoría de los dulces navideños.

Evita que los niños menores de 3 años prueben los frutos secos

Así, los alergólogos pediátricos señalan que es importante evitar los frutos secos antes de los 3 años. Sin embargo, muchos niños alérgicos prueban estos alimentos coincidiendo con las fiestas de Navidad y debutan en esta época del año con reacciones al probar dulces con frutos secos. Aunque parece algo inofensivo, lo que mucha gente desconoce es que la alergia a frutos secos es una de las más peligrosas y persistentes y que el mayor consumo de dulces elaborados con frutos secos en estas fechas, hace aumentar el número de reacciones alérgicas entre la población infantil durante las Navidades.

Las reacciones que pueden desarrollarse en niños con alergia a los frutos secos después de su ingesta incluyen urticaria, angioedema, asma, rinitis, conjuntivitis, síntomas digestivos o reacciones de anafilaxia. En algunos casos, si no se actúa a tiempo con medicación de rescate, las consecuencias pueden llegar a ser fatales.

Según los resultados del estudio “EuroPrevall” sobre las alergias alimentarias, el 35 por ciento de los casos está provocado por las frutas frescas, el 22 por ciento por los frutos secos, el 14 por ciento por las verduras y el 8 por ciento por el cacahuete. Por este motivo, la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP) advierte que el mayor consumo de dulces elaborados con frutos secos, como los polvorones, el mazapán, las pastas y los turrones, hace aumentar el número de reacciones alérgicas entre la población infantil durante las Navidades.

Según diferentes estudios del 3 al 8 por ciento de la población infantil es alérgica a algún alimento, un porcentaje que se incrementa cada año. Durante la época navideña son más frecuentes las comidas o degustaciones fuera de casa, así como el consumo de dulces, aperitivos, platos y salsas cuyos ingredientes incluyen estos potenciales alérgenos, por lo que los alergólogos pediátricos aconsejan que, si ya hay un diagnóstico de alergia alimentaria, conviene extremar la vigilancia sobre la composición de los alimentos que se les da a probar a los niños.

Por otra parte, los niños con intolerancia al huevo o a la leche tienen más predisposición a padecer otras alergias alimentarias. Si nunca han probado los frutos secos, los expertos recomiendan que empiecen a ingerirlos en pequeñas cantidades, preferiblemente de forma triturada, y a ser posible a mediodía para poder observar los posibles efectos, pues los síntomas pueden aparecer de forma inmediata. No obstante, para estar seguros, antes de dar a probar a un niño un alimento en casa, conviene realizar un diagnóstico en una consulta especializada en alergología pediátrica: la mejor prueba para diagnosticar o descartar una alergia alimentaria es un test controlado de provocación con el alimento.

Marisol Nuevo. Editora de GuiaInfantil.com

Palitos marca “Velarte”

Tened cuidado con cualquier variedad de palitos de la marca Velarte. El otro día estaba en el súper buscando algunos palitos sin grasas vegetales y sin trazas de cacahuete. En el apartado de ingredientes no se detallaban componentes “peligrosos” y en el apartado de alérgenos tampoco. Así que los compré. Al llegar a casa, volví a mirarme el paquete y me di cuenta que debajo de la fecha de caducidad había la siguiente nota :” puede contener trazas de leche y cacahuete”

Got food allergies? Thanks to UCLA, you can test your meal on the spot using a cell phone

Are you allergic to peanuts and worried there might be some in that cookie? Now you can find out using a rather unlikely source: your cell phone.

A team of researchers from the UCLA Henry Samueli School of Engineering and Applied Science has developed a lightweight device called the iTube, which attaches to a common cell phone to detect allergens in food samples. The iTube attachment uses the cell phone’s built-in camera, along with an accompanying smart-phone application that runs a test with the same high level of sensitivity a laboratory would.

Food allergies are an emerging public concern, affecting as many as 8 percent of young children and 2 percent of adults. Allergic reactions can be severe and even life-threatening. And while consumer-protection laws regulate the labeling of ingredients in pre-packaged foods, cross-contaminations can still occur during processing, manufacturing and transportation.

Although several products that detect allergens in foods are currently available, they are complex and require bulky equipment, making them ill-suited for use in public settings, according to the UCLA researchers.

The iTube was developed to address these issues, said Aydogan Ozcan, leader of the research team and a UCLA associate professor of electrical engineering and bioengineering. Weighing less than two ounces, the attachment analyzes a test tube–based allergen-concentration test known as a colorimetric assay.

To test for allergens, food samples are initially ground up and mixed in a test tube with hot water and an extraction solvent; this mixture is allowed to set for several minutes. Then, following a step-by-step procedure, the prepared sample is mixed with a series of other reactive testing liquids. The entire preparation takes roughly 20 minutes. When the sample is ready, it is measured optically for allergen concentration through the iTube platform, using the cell phone’s camera and a smart application running on the phone.

The kit digitally converts raw images from the cell-phone camera into concentration measurements detected in the food samples. And beyond just a “yes” or “no” answer as to whether allergens are present, the test can also quantify how much of an allergen is in a sample, in parts per million.

The iTube platform can test for a variety of allergens, including peanuts, almonds, eggs, gluten and hazelnuts, Ozcan said.

The UCLA team successfully tested the iTube using commercially available cookies, analyzing the samples to determine if they had any harmful amount of peanuts, a potential allergen. Their research was recently published online in the peer-reviewed journal Lab on a Chip and will be featured in a forthcoming print issue of the journal.

Other authors of the research included graduate student and lead author Ahmet F. Coskun and undergraduate students Justin Wong, Delaram Khodadadi, Richie Nagi and Andrew Tey, all of whom are members of the Ozcan BioPhotonics Laboratory at UCLA. Ozcan is also a member of the California NanoSystems Institute at UCLA.

“We envision that this cell phone–based allergen testing platform could be very valuable, especially for parents, as well as for schools, restaurants and other public settings,” Ozcan said. “Once successfully deployed in these settings, the big amount of data — as a function of both location and time — that this platform will continuously generate would indeed be priceless for consumers, food manufacturers, policymakers and researchers, among others.”

Allergen-testing results of various food products, tagged with a time and location stamp, can be uploaded directly from cell phones to iTube servers to create a personalized testing archive, which could provide additional resources for allergic individuals around the world. A statistical allergy database, coupled with geographic information, could be useful for future food-related policies — for example in restaurants, food production and for consumer protection, the researchers said.

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The Ozcan BioPhotonics Lab is funded by the Presidential Early Career Award for Scientists and Engineers (PECASE), the Army Research Office Young Investigator Award, the National Science Foundation CAREER Award, the Office of Naval Research Young Investigator Award and the National Institutes of Health Director’s New Innovator Award.

For more information on the Ozcan BioPhotonics Research Group, visit http://innovate.ee.ucla.edu and http://biogames.ee.ucla.edu.

The UCLA Henry Samueli School of Engineering and Applied Science, established in 1945, offers 28 academic and professional degree programs and has an enrollment of more than 5,000 students. The school’s distinguished faculty are leading research to address many of the critical challenges of the 21st century, including renewable energy, clean water, health care, wireless sensing and networking, and cybersecurity. Ranked among the top 10 engineering schools at public universities nationwide, the school is home to nine multimillion-dollar interdisciplinary research centers in wireless sensor systems, wireless health, nanoelectronics, nanomedicine, renewable energy, customized computing, the smart grid, and the Internet, all funded by federal and private agencies and individual donors.

(www.engineer.ucla.edu | http://www.twitter.com/uclaengineering)

For more UCLA news, visit the UCLA Newsroom and follow us on Twitter @UCLAnewsroom.

Source: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2012-12/uoc–gfa121212.php

Como detectamos que Arnau era alérgico al cacahuete

IMG_2404Era una mañana de domingo cuando fuimos a dar un paseo por el centro. Arnau no paraba de correr de un sitio para otro (tiene dos años y medido y como es normal en esa edad, no para quieto ni un momento!)Con tanto ejercicio se le despertó el hambre por lo que decidimos abrir una bolsa de “palitos de cacahuete”. Unos palitos como estos que aparecen en la foto. Fue automático. Después del primer mordisco empezó (por suerte) a vomitar, seguidamente le vinieron los estornudos, nariz tapada, dolor de barriga, ojos llorosos… Nos fuimos para casa y justo al llegar volvió a vomitar. A partir de ahí poco a poco le fueron disminuyendo los sintomas hasta que se recuperó.
Parecía una reacción alérgica y estaba claro que debía de ser al cacahuete. Lo primero que hice fue buscar información por internet. El mayor susto me lo llevé al descubrir que se trata de una de las alergias más peligrosas que existen y que realmente estamos muy poco informados y concienciados sobre este tema. Al oir hablar de “alergia”, lo primero que te viene a la cabeza son estornurdos (nada aparentemente grave). Pero las alergias alimentarias son mucho más peligrosas y concretamente las del cacahuete, debido también a que se pueden encontrar trazas ocultas en muchos productos.
Cuando ya tuve asimilado que mi hijo era alérgico al cacahuete, el segundo pensamiento fue: “y por qué le ha tocado a él? todavía es muy pequeño, y cuando vaya al cole? qué he hecho mal? Si desde siempre le he dado la mejor alimentación posible, comida sana, dieta variada y equilibrada…. Le habré dado algun alimento que le haya hecho desencadenar esta alergia? Muchas preguntas sin respuesta….
Lo que sí que teníamos claro es que a partir de ahora teníamos que leer las etiquetas de todos los productos. A simple vista parece sencillo: NO COMER CACAHUETES. Pero a la práctica és, al principio, bastante más complicado, ya que por mi sorpresa, la mayoría de productos/marcas que consumíamos, llevan trazas de cacahuete o grasas/aceites vegetales sin detallar cuales son. En otro post os pasaré una lista de productos prohibidos y los productos y marcas que no son peligrosas.

El siguiente paso fue llevarlo al pediatra. En el próximo post os explicaré los pasos que seguimos y nuestra experiencia.

Hasta pronto